_Indalecio Sobrino_(Santander, 2008)
   

Precio publicación 19,90 €

El pintor santanderino, eje de la publicación y la exposición homenaje del Aula de Cultura La Venencia
14.05.08 Guillermo Balbona

La publicación que ahora ve la luz revisa su trayectoria plástica y los aspectos biográficos más importantes, a través de testimonios, textos críticos, colaboraciones, opiniones, críticas, miradas retrospectivas y reproducciones de sus series. Una cita especial monográfica a través de la cual las entidades culturales citadas continúan el proyecto iniciado con Fernando Sáez y Pedro Sobrado, que este mismo año se completará con la obra de Alejandro Quincoces. Como complemento, la galería santanderina inaugurará el viernes la exposición de Indalecio Sobrino configurada por más de una veintena de obras representativas.

El historiador Enrique Martínez Glera destaca a propósito de este homenaje que abordar la obra de Indalecio es «bucear por el interior de la mancha de color. Una mancha expansiva, aunque en permanente equilibrio. Una mancha que, tomada su posición, modela el espacio a su alrededor, creando, de paso, un pequeño mundo en su entorno».

Su creación, siempre ligada a la trayectoria del galerista Santiago Casar, se ha alabado ¿por la riqueza de matices de su figuración y su densidad poética, su fidelidad a lo urbano, a la huella corporal, al gesto y a lo humano. Sobrino, que nunca ha abandonado su relación con la pintura, pese a su dedicación intensa durante años al ámbito de la hostelería, ha mostrado sus obras a través de ferias nacionales e internacionales, de Arco a Interarte.
«Yo pinto para mí», dice Sobrino, yo trato de pintar única y exclusivamente lo que a mí me diga algo. Hay que pintar con la verdad por delante, y si tu verdad no vale, que si es auténtica siempre valdrá algo, peor para ti. Lo que me parece angustioso es pintar al dictado de la moda o del dinero. Lo que trato es de hacerme comprender, de llegar al espectador», confiesa este creador comprometido con las imágenes que desde niño ha llevado a sus lienzos mediante «la sólida arquitectura de su dibujo», «la amplia y variada temática que desde muy joven han cautivado su atención»: esos toreros, músicos, desnudos, bailarines de ballet..., una galería de personajes en los que «su sabia y equilibrada paleta ha volcado una extensa y audaz sinfonía de colores, un derroche de tonalidades».